El cable dañado
Los nervios funcionan como cables eléctricos, y cada uno está envuelto en una capa aislante llamada mielina. En la MS ese aislamiento se daña. La señal sigue intentando avanzar, pero se ralentiza, se dispersa o se desvanece; por eso un cuerpo que parece estar bien puede tener dificultades para hacer lo que el cerebro le pide.